La vida torna en colores


El mundo gira, continuamente, casi flotando, mágico, con todo su azul, y entre tanto, giramos con él, procuramos flotar sobre la cotidianidad de nuestro día a día, reflotar entre la miseria vanidosa de la humanidad, reflotar a toda costa entre las dificultades, y de forma casi mágica e imperceptible también nos vamos contagiando de ese azul del mundo que nos otorga un toque magnético…

Imagen ©María José Gómez Fernández. Todos los derechos reservados.

©María José Gómez Fernández

NO TITLE, NO SUBJECT, NO – 18 de septiembre, 2021


Estoy en ello…

o eso me digo día a día,

porque…

seguimos,

estamos,

somos,

y así lo queremos…

Estamos en ello…

Te abro las puertas al mar,

me llevas a tus montañas,

no hay más,

ni palabras,

ni ruido,

solo vemos y oímos en la distancia

las gaviotas cruzando azules horizontes

y los olmos resistentes que embellecen,

de mis recuerdos, anhelos,

estancias, sueños, estancias…

©María José Gómez Fernández

NO TITLE, NO SUBJECT, NO – 17 de septiembre, 2021


Ando corta de cash
y tus pestañas levantan
un revuelo
que no puedo pagar,
¡pero ni en sueños!

Espectáculo en vendaval
son tus ojos,
entre las cortinas de tus párpados,
y este fenómeno meteorológico
no tiene nombre…
¡o sí!…
Se llama como tú
y es la energía que mueve
mi universo,
con solo pensarla,
hasta tiemblan, del mundo,
los cimientos…
Y como en un baile hipnotizador,
tus caderas, tus glúteos,
al ritmo del deseo,
del deseo que siento…
©María José Gómez Fernández
Publicada originalmente en Enwebada.

“Ciencia” para Cursiva


Con estos dos #microcuentos participé en la convocatoria de #JuevesConCuento de Cursiva (2 de septiembre, 2021).

Un día Ciencia se rebeló diciendo: “la inclusión comienza por el género de mi nombre”.

La Ciencia fue su profesión y su vida pero no pudo salvarlo de la muerte.

©María José Gómez Fernández

Verano 2021


Jadea la primavera,

Uniéndose al verano en la

Noche más corta del año:

Ímpetus juveniles se funden con

Ocasos de vidas, fuegos y abrazos.

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Jaleo, jaleo, en el recuerdo otro año.

Un destino como ilusión, o simplemente

Levantarte temprano o tarde

Intentando ser dueño de tu tiempo

O eso pensamos: vacaciones, verano…

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Afganistán se rompe entre los dedos,

G7 se reúne, pero esto nadie podrá pararlo.

Olas de calor devastan, como incendios y huracanes.

Surcan el aire los aviones de la esperanza y la salvación:

Traen y llevan miedo, ilusión, una nueva generación de refugiados,

Olas de personas buscando escapar a la desesperada.

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Salvados por los aviones, unos, mientras otros

Estarán atrapados en una cárcel de vida.

Pasto de las llamas o las tormentas, miles de hectáreas,

Terremotos y COVID-19,

Incendios que la vida queman, que queman la gana,

Eléctricas vacían pantanos, vacían bolsillos subiendo tarifas, despiadadas…

Mierda de mundo que estamos dejando,

Baile de necedades y vanidades humanas,

Recursos naturales sobreexplotados…

Estamos rozando otoño, estamos tocando fondo…

©María José Gómez Fernández

Todo está bien


Voy haciendo creer a todos que estoy bien; sonrío y hasta río, me ocupo a duras penas de mis obligaciones, sigo adelante como por la inercia de la supervivencia. Pero la realidad es bien diferente porque en la intimidad, o simplemente al volver la espalda, dar un giro, darme la vuelta, la tristeza toma cuerpo, la desazón y la soledad se instalan y reflejan su brillo en mi rostro, llenan el silencio, lo engrandecen, evidencian mis carencias, producen un eco con tu ausencia y me permiten la licencia de que asome alguna lágrima, aunque la gana de llanto es mayor que una simple lágrima, tímida, incipiente, que la piel absorbe sin casi dejarla resbalar mejilla abajo.

Cuando consiga llorar por fuera lo que llevo por dentro no sé si alcanzaré a desahogar esta angustia triste, este nudo, la carencia, la ausencia, todo lo que ahora no tengo; pero no lloro por mí, ni por ti, sino por no haber sabido conservar en su justo punto lo que teníamos; lloro por tener que mantenerlo en equilibrio sin tu presencia física, sin tu abrazo, sin tu cuerpo a cuerpo conmigo, con casa pero sin ella, con sueños en lontananza, carcomidos por el paso del tiempo, ese tiempo que nos envejece y que nos está haciendo perder nuestros últimos mejores años.

©María José Gómez Fernández

Publicado originalmente en Enwebada.

Cuando se rompe el silencio


Es precioso sentir cómo se desliza la pluma sobre el papel en blanco y lo va llenando; sentir y saber que ese solo gesto es capaz de romper el silencio que ya comenzaba a producir quemazón. Ese papel blanco que nadie antes ha tocado ni leído ni escrito, ni siquiera imaginado. Percibes que se abre de nuevo un mundo ante ti y que estás haciendo posible que otros descubran un mundo cuando miren ese papel que ya no estará en blanco.

Es hermoso poder experimentar algo similar a lo que experimentaron conquistadores, investigadores, descubridores… ; experimentar que vas creando algo nuevo que pertenece a ti pero que pertenecerá a otras personas…

Dime que no es arte, magia, poder infinito: de tu mente, de tu imaginación, de tu deseo, de tu recuerdo, de tu sentimiento, de tu observación, brota una idea, un pensamiento, un impulso y esto comienza a correr por un canal, como la electricidad a través de un cable, y llega a la mano, ejecutora de todo, que es capaz de convertirlo en una expresión de fuerza y belleza, de creatividad… Y entonces se puede sentir que se rompe el silencio… Hay quien lo hace pintando, tocando un instrumento y componiendo, esculpiendo, escribiendo…

Y ahí queda el resultado para ser contemplado…

©María José Gómez Fernández

Las reflexiones de Rosa. 14 de junio, 2021


Comentario al hilo del artículo de Rosa Montero en El País, 13 de junio, 2021.

Esta nuestra sociedad actual se empeña en etiquetar, empaquetar, envasar, clasificar, catalogar, aislar para diversos fines (destacar, eliminar, investigar…). Por todas partes nos invaden precintos, etiquetas, identificadores, códigos de barras; alguno puede ser útil, pero su abuso puede ser nocivo para el ser etiquetado erróneamente o para el que desconoce el significado del término que le han aplicado pero que va luciendo en la solapa de su expediente, ya sea laboral, médico, etc. Nos etiquetan desde que nacemos hasta que morimos; somos diversos códigos alfanuméricos que contienen información sensible y personal. Nos diagnostican enfermedades, padecimientos, dolencias y todo eso queda bajo un determinado código alfanumérico que, a posteriori, determinará nuestra aceptación y desenvolvimiento social y laboral. A nivel jurídico, también.

¿Por qué puñetas hay esa necesidad de compartimentar, etiquetar, clasificar y catologarlo todo, incluso a las personas? ¿Es porque nuestra sociedad es insegura y requiere aferrarse al dato, al conocimiento de la información personal, para anticiparse a un posible problema?

¿Por qué no se dejan las clasificaciones, catalogaciones y etiquetas para la química y la biblioteconomía? Las personas no necesitamos tanta etiqueta, sino más comprensión, empatía y humanidad…

Rosa, gracias, como siempre, por tus palabras.

Con el cariño de una raluquista, un poco o muy obsesiva, candidata a PAS y con evidente dermatilomanía desde hace años, que comparte su vida con una persona diagnosticada -creo que erróneamente- con trastorno bipolar, la cual, desde que dejó la medicación, se encuentra muchísimo mejor “de lo suyo”.

Un beso grande😘🌹

©Aji LaMala (María José Gómez Fernández).

Dueña de sus días


Cierra los OJOS buscando la paz interior, evadirse del entorno, sentir su propio pulso marcando el rumbo.
Ya no siente COSQUILLAS en el estómago.
Las golondrinas dejaron de visitar su balcón.
Intuye un oasis tras el DESIERTO que vislumbra en sus momentos de evasión; ¿para qué tanto pensar? El otoño llegará cuando corresponda, y tras él, el invierno, la primavera y de nuevo el verano con su denso aire irrespirable y calor abrasador.
Ya no quiere CORRER ni tampoco ir dando SALTOS; solo busca un caminar pausado, descubrir lo que esté por llegar, sin buscarlo.
Nadie volverá a hacerle daño.

©María José Gómez Fernández

Publicado en Cinco PalabrasRELATO DEL MES DE JUNIO (III): CARLOS SAINZ, PILOTO DE RALLY @CSAINZ_OFICIAL